Consejos para la salud de los pies: cómo prevenir o curar las ampollas, pies recalentados, callos, sequedad,…

Artículo publicado el 30/06/2015 por Saltratos - Rutes Pirineus

Artículos Técnicos

Para los aficionados al senderismo y a la alta montaña, los pies constituyen una parte esencial para el buen desarrollo de las actividades. Demasiadas veces nos olvidamos de ellos con facilidad y únicamente nos acordamos de su existencia cuando algo no va bien: dolor, hinchazón, ampollas, mal olor, exceso de sequedad,... De la mano de nuestro patrocinador Saltratos -marca farmacéutica especialista en el cuidado de los pies desde 1921- a continuación os damos algunos consejos y pautas que pueden seros de gran utilidad para prevenir o aliviar algunos de estos síntomas:

Pies cansados y recalentados después del ejercicio

Cuando sometemos los pies a esfuerzos intensos como largas caminatas en la montaña, sentimos nuestros pies cansados y recalentados. Cuidar adecuadamente los pies después del ejercicio acorta el tiempo de recuperación y puede evitar problemas mayores. En este sentido, la hidratación de los pies es fundamental. Algunos productos que nos pueden ayudar tras el esfuerzo son:

• Crema balsámica y tonificante para pies cansados sometidos a esfuerzos. Ver producto

• Gel refrescante, para aliviar el recalentamiento de los pies. Ver producto

Ampollas

Las ampollas normalmente son consecuencia de un ajuste defectuoso del pie en el calzado, ya sea con la bota o con el calcetín de montaña, provocando rozamiento doloroso y molesto. Es importante que los calcetines se adapten bien al pie sin posibilidad de pliegues sobre la piel y que estén confeccionados con el mínimo de costuras. También es importante que llevemos las botas adecuadas para nuestros pies y que nunca las utilicemos nuevas (por primera vez) para realizar una actividad de larga duración.

La solución más práctica y eficaz son los apósitos adhesivos llamados “segunda piel”. Se aplican sobre la ampolla, o también sobre la zona enrojecida antes de que ésta aparezca. No hay que romper la ampolla. Para protegerla de la infección limpiaremos la zona con una solución antiséptica y siempre que podamos la dejaremos secar al aire.

Callos y durezas

Los callos son producidos por la presión continua sobre un punto concreto de la piel. Para compensar dicha presión, el cuerpo produce un exceso de células cutáneas y forma una capa de piel muerta y endurecida que protege el área afectada por la presión. Las células muertas forman un cono invertido que en algunos casos puede penetrar hasta las capas más profundas de la piel y provocar dolor.

La mejor forma de prevenirlos es evitando la presión en aquellas zonas donde habitualmente se forman, un podólogo podría ayudarnos a realizar un estudio de presiones. Por otra parte, la hidratación también es un factor clave para la prevención. Os recomendamos la aplicación diaria de una crema hidratante y regenerante:

• Crema regenerante formulada para pies secos y estropeados. Ver producto

Malos olores

Los malos olores y la sudoración excesiva son frecuentes en las personas que realizan actividades de montaña. La causa de este mal olor son las bacterias que conviven en los pies húmedos y que se alimentan de piel muerta. Además de cuidar la higiene de nuestros pies, es recomendable utilizar polvos o sprays desodorantes específicos para pies que eliminen el mal olor y regulen la transpiración. Algunos ejemplos:

• Polvos desodorantes. Ver producto

• Spray desodorante. Ver producto