¿Qué tipo de aludes encontramos y cuáles son sus características? (Aludes post 3 de 5)

Artículo publicado el 29/01/2014 por David Pagès Farré - Centre Excursionista Molins de Rei

Artículos Técnicos

Para ordenar las diversas situaciones en las que nos podemos encontrar en la montaña, tenemos que hablar de los diferentes tipos de aludes. En este tercer post sobre las avalanchas explicaremos cuáles son los diferentes tipos de alud que nos podemos encontrar, cuáles son sus características principales y cómo se forman. También hablaremos de cómo detectar posibles indicios de peligro potencial de avalancha y os explicaremos qué son los boletines de aludes.

Hablaremos de tres tipos diferentes de aludes:

1. Los aludes de placa: De todos los tipos de alud este es el que provoca más accidentes en el Pirineo. Cuando se produce este tipo de avalancha, un estrato de nieve dura desliza por encima de un estrato de nieve débil. La capa de nieve dura se suele formar por la acción del viento: cuando la nieve es transportada por el viento más allá de una cresta se forman unos remolinos a sotavento (lado hacia dónde se dirige el viento) que la van depositando, de tal manera que acaban formando estas capas.

Los aludes de placa son muy peligrosos porque si los bloques de nieve dura son grandes trituran todo lo que se les pone por delante y puede que los elementos de seguridad para el autorrescate (DVA, pala, sonda) no sirvan de nada porque la avalancha ya haya provocado la muerte instantánea por traumatismo. Además, no siempre se desencadenan por debajo, sino que en situaciones de gran inestabilidad (nivel 4 y 5) se puede desencadenar una avalancha que se rompa por encima de nosotros y nos caiga encima.

Los indicios que indican la presencia de placas de viento son:

• Ha habido viento los días anteriores o las horas anteriores. Por tanto, las placas se encontrarán a sotavento. Aparte de informarnos de los lugares donde ha soplado el viento (consultar los boletines de aludes de los servicios meteorológicos), es importante entender que en cada valle o collado puede haber variado la dirección del viento de forma imprevisible y que debemos de estar atentos a las formas que presenta la superficie de la nieve (ondulaciones, estelas, dunas, zastruguis) y deducir de dónde ha soplado el viento justo en ese lugar. Esto nos ayudará a saber dónde se pueden localizar las placas. Por ejemplo, si sobre el terreno observamos la nieve en forma de dunas o de arrugas (transversales a la dirección del viento), la pendiente suave será la de barlovento (lado de donde viene el viento) y la pendiente fuerte la de sotavento; si encontramos agujeros, la parte más erosionada señalará la dirección del viento que la formó; o si encontramos escarcha encima de algunos obstáculos, ésta se formará siempre a barlovento.

• La presencia de cornisas indica presencia de placas. Pero, ¡atención!, si no hay cornisas también puede ser que haya placas.

• Al pasar por encima, la placa comprime la capa de nieve débil que tiene debajo y provoca un ruido sordo: "boum". ¡Si escucháis ese ruido dad marcha atrás!

• El color de las placas es de un blanco mate, tienen forma de lenteja, y presentan fisuras en el manto y chirrían cuando se pasa por encima.

Cornisa en la zona de la Alta Cerdaña cerca de pico de la Mina

2. Los aludes de nieve reciente: Son avalanchas de nieve que ha caído muy recientemente. Este tipo de avalancha depende de la intensidad de una nevada reciente. Por encima de los 90cm el peligro es muy elevado, aunque a partir de los 30cm ya podemos hablar de situación peligrosa. La pérdida de cohesión de la capa superficial por sobrecarga o por el aumento de la temperatura son las causantes de su desencadenamiento. Se suelen producir en pendientes elevadas ya que todavía no ha habido tiempo para que las purgas se lleven la nieve sobrante hacia abajo.

Además de la pendiente, hay que considerar que la nieve reciente puede ser húmeda o seca. La nieve seca se mantendrá así durante muchos días si no aumenta la temperatura; si desde la última nevada la temperatura ha sido muy baja, la nieve no se habrá transformado y tendrá poca cohesión. En cambio la nieve húmeda presenta un alto grado de cohesión.

Este tipo de avalanchas tienen un gran poder destructivo y suelen coger grandes velocidades de desplazamiento.

3. Los aludes de fusión: Son avalanchas de nieve en estado de fusión. Cuando la temperatura ambiental es muy elevada, por encima de los 0ºC, la nieve empieza a derretirse. Normalmente esto sucede en primavera y en vertientes este, sur y oeste. Hay que prestar atención al termómetro. Se suelen producir a partir de media mañana (vertientes E y S) y por la tarde (vertientes O). Si practicamos esquí de montaña, una señal de peligro detectable es si nos hundimos hasta media caña. Es más probable cerca de paredes y rocas desnudas porque la piedra se calienta más y más rápido que la nieve.

El boletín de aludes y las escalas de peligro

Los aludes no se pueden evitar si no es con un correcto conocimiento del medio y una evaluación continua del terreno. Son uno de los peligros objetivos en la práctica del alpinismo y singulares en la práctica de esquí de montaña. Por eso en los lugares donde se practican deportes de montaña, los servicios meteorológicos correspondientes publican unos boletines de aludes (o boletines de nieve) donde se valora el riesgo de aludes en una zona determinada, de acuerdo a una escala de peligro. Estos boletines son elaborados a partir de datos obtenidos diariamente a través de medidas sobre el terreno. Estos boletines, aparte de la clasificación de peligro, también proporcionan información detallada -e incluso aún más relevante que el dato de peligro general- sobre los vientos, la evolución prevista del manto de nieve, las orientaciones, etc.

La escala europea de peligro de aludes consta de cinco grados en función de la estabilidad del manto de nieve y de la probabilidad de desencadenamiento de aludes (1-Débil, 2-Limitado, 3-Notable, 4-Fuerte, 5-Muy Fuerte; el 0 significa que no hay riesgo de aludes).

Podéis obtener más información sobre las escalas de peligro en la siguiente página de la AEMET: Escala Europea de Riesgo de Aludes.

El boletín de aludes se puede consultar en las páginas web de los servicios meteorológicos:

• España: AEMET

• Francia: METEOFRANCE

• Cataluña: IGC

• Andorra: SMPA

En este tercer post hemos hablado de los tipos de aludes y de los boletines de aludes. En el siguiente hablaremos de los factores que hacen que se desencadene una avalancha y de cómo podemos detectarlos y evitarlos.