Atención, ¡peligro de aludes! (Aludes post 1 de 5)

Artículo publicado el 15/01/2014 por David Pagès Farré - Centre Excursionista Molins de Rei

Artículos Técnicos

El manto de nieve impone condiciones muy especiales a las actividades realizadas en la montaña básicamente por dos motivos: la dificultad de progresión y la posibilidad de verse implicado en un accidente por aludes. Es por ello que debemos utilizar raquetas de nieve o esquís para no hundirnos, preparar bien la salida, llevar un DVA (Detector de Víctimas por Alud, también conocido como “arva”), tener la formación adecuada,... No es lo mismo ir a la montaña en invierno que hacer una salida en verano, temporada en la que mucha gente se atreve a hacer montaña por primera vez. En esta serie de cinco artículos que hoy inauguramos os hablaremos de los aludes. Os daremos algunos datos estadísticos relevantes, os explicaremos los tipos de nieve y de aludes que hay y por qué se producen y, finalmente, trataremos algunos aspectos que nos pueden ayudar a reducir el riesgo de vernos implicados en una avalancha.

Queremos remarcar, sin embargo, que la información que publicaremos aquí, o la que se puede consultar en otras páginas web, no es suficiente para aventurarnos en terreno peligroso en temporada invernal y que es necesario que nos formemos haciendo algún curso específico o que vayamos siempre acompañados de alguien con experiencia y conocimientos en la materia.

¿Son peligrosas las avalanchas? ¿Cuántos accidentes por aludes hay en los Pirineos?

Primero vamos a exponer cuatro datos para saber qué importancia tienen y qué hay que tener en cuenta cuando hablamos de aludes en el Pirineo, y es que las avalanchas no tienen la misma incidencia en todas partes, especialmente por las diferencias en el tipo de clima y terreno de cada zona.

En todo el Pirineo, desde la temporada invernal 1989-90 hasta la temporada 2012-13 se han registrado 122 muertes por causas relacionadas con aludes, lo que constituye una media aproximada de 5 muertes por temporada. Y según el Instituto Geológico de Cataluña, la media de víctimas mortales en el Pirineo catalán desde la temporada 1982-83 hasta la temporada 2012-13 es de 1,5 por temporada, y la de accidentes por alud es de 6,9 por temporada.

La mayor parte de las víctimas de un accidente, ya sea mortal o no, son consecuencia de aludes del tipo "aludes de placa" (un 78 % de los accidentes y un 56 % de los accidentes con víctimas mortales), dato que nos demuestra que el tipo de alud más peligroso es el de placa, y es, por tanto, el tipo de alud al que más respeto debemos tener. Esto explica, en parte, que la mayoría de los muertos lo sean por traumatismo (50%), mientras que la segunda causa es la hipotermia (30%) y la tercera la asfixia (20%). Por tanto, ya avanzamos que una buena recomendación es llevar casco. (En el tercer post de esta serie sobre aludes se explicará en detalle los diversos tipos de aludes que hay)

La mayoría de los accidentados y de los muertos que hemos detallado practicaban esquí de montaña, aunque también hay algunos que practicaban alpinismo, esquí fuera de pistas y otras actividades. Todos aquellos que practican esquí de montaña deberían tener un buen conocimiento de la nieve y los aludes para minimizar riesgos.

De entre las víctimas de accidentes, un 43% llevaba un DVA, pero de entre las víctimas mortales sólo un 8% llevaba este instrumento. Estos números ponen de manifiesto la importancia de llevar un DVA (así como una pala y una sonda).

Si bien el uso de los DVAs y de otros dispositivos como los airbags puede ayudar a reducir el número de víctimas mortales, parece claro que lo más sensato es hacer todo lo posible para evitar ser atrapado por un alud. Si a pesar de todo, por el motivo que sea, nos atrapa un alud, también está claro que deberemos estar bien preparados para ejecutar un autorescate con seguridad y celeridad. Es por eso que es muy recomendable participar en prácticas de autorescate, como mínimo una vez al año y tener muy claro lo qué hay que hacer. En este sentido, cabe alertar que cada modelo de DVA es distinto y que debemos conocer muy bien el equipo que nosotros llevamos.

Después de presentar estos datos, en el siguiente post sobre aludes, la próxima semana, describiremos qué tipos de aludes hay y cuáles son sus principales características. Si queréis saber más... ¡no os lo perdáis!