¿Cómo evitar lesiones cuando hacemos senderismo?

Artículo publicado el 11/07/2016 por Saltratos - Rutes Pirineus

Artículos Técnicos

Cuando hacemos senderismo, excursionismo o actividades en la montaña nos exponemos a las temidas lesiones y a los efectos de la fatiga. De la mano de nuestro patrocinador Saltratos -marca farmacéutica especializada en el cuidado de los pies desde el año 1921- a continuación os damos varios consejos para prevenir y evitar las lesiones:

¡Haz el calentamiento!

Muchas veces empezamos a caminar sin hacer el calentamiento. Como en cualquier otra disciplina que implique actividad física, los ejercicios de calentamiento y los estiramientos preparan nuestro cuerpo para la actividad y ayudan a prevenir lesiones: aumentan la temperatura de los músculos, activan el sistema cardio-respiratorio y evitan la fatiga prematura durante los primeros minutos de actividad.

Encuentra tu ritmo

El senderismo es una actividad aeróbica (aportamos a los músculos el oxígeno necesario para su funcionamiento) y, por tanto, nunca deberíamos alcanzar el punto de fatiga respiratoria. Como referencia: "deberíamos poder hablar mientras caminamos".

Una vez terminada la actividad, realiza estiramientos y masajes de recuperación

Una buena medida para facilitar la recuperación de nuestras piernas después de una actividad en la montaña son los estiramientos de recuperación, que nos ayudarán a descargar la tensión de los músculos. La aplicación de frío en músculos y articulaciones también nos ayudará a recuperarnos del esfuerzo, el frío es un antiinflamatorio natural e impedirá que los músculos o zonas más solicitadas durante la excursión sufran una inflamación excesiva. En este sentido, algunos productos que nos pueden ayudar:

• Gel Frío Piernas. Ver producto

• Gel Refrescante para pies. Ver producto

Come y bebe durante la ruta

La deshidratación puede producirnos desorientación, calambres, desfallecimiento... Durante la ruta debemos beber agua o bebidas isotónicas que nos aporten las sales minerales que vamos perdiendo. Es muy importante hidratarnos continuamente y en pequeñas cantidades. En relación a la alimentación, recomendamos realizar un buen desayuno rico en hidratos de carbono y fruta. Durante la ruta recomendamos ir comiendo barritas energéticas o frutos secos. Y, si la ruta es larga, ¡recomendamos comer un buen bocadillo al mediodía!

Usa el calzado adecuado para la actividad e hidrata tus pies después de la actividad

El calzado es vital para la salud de los pies. Las ampollas, por ejemplo, suelen producirse como consecuencia de un ajuste defectuoso del pie en el calzado. Es importante utilizar calcetines sin costuras, escoger las botas adecuadas para nuestros pies y nunca utilizarlas por primera vez para realizar una actividad de larga duración. En función de la actividad y de las características del terreno, los elementos que deberemos valorar son: caña (alta/baja), suela, impermeabilidad, transpiración, flexibilidad y dureza, cramponable (para rutas con nieve y hielo).

A su vez, cuando sometemos nuestros pies a esfuerzos intensos los sentimos cansados y recalentados. Cuidar adecuadamente los pies después del ejercicio acorta el tiempo de recuperación y puede evitar problemas mayores. En este sentido, un producto que nos puede ayudar después del esfuerzo es:

• Crema balsámica y tonificante específica para pies cansados sometidos a esfuerzos.. Ver producto

Usa bastones de trekking

El uso de bastones telescópicos nos ayuda a mantener el equilibrio y a reducir la carga que soportan las articulaciones del tren inferior (tobillos y rodillas). Los bastones telescópicos regulables también nos aportan seguridad en pasos comprometidos, en tramos resbaladizos y en descensos.

Prepara bien tu mochila

La mochila es un elemento básico cuando salimos a la montaña. Es importante llevar una mochila de un tamaño adecuado para la actividad que vamos hacer y, sobre todo, prepararla bien. Debemos distribuir bien el peso dentro de la mochila: los elementos más pesados deben ir al fondo y cerca de la espalda, también es importante distribuir equitativamente el peso a derecha e izquierda. Una vez nos ponemos la mochila, hay que regularla para que quede bien apoyada y ajustada a la espalda y a la zona lumbar.