Precauciones y pautas para reducir el riesgo de accidentes por aludes (Aludes post 5 de 5)

Artículo publicado el 14/02/2014 por David Pagès Farré - Centre Excursionista Molins de Rei

Artículos Técnicos

Progresando por el lomo de la montaña, cerca del pico Tarbésou

En este quinto post sobre los aludes, el último, hablaremos de qué precauciones debemos de tomar para reducir el riesgo de aludes, de qué pruebas podemos realizar sobre el terreno para evaluar las condiciones de la nieve y el riesgo de aludes, de cómo debemos de actuar en caso de emergencia, de qué es un auto rescate y cómo se hace... ¡Vamos!

La importancia de seleccionar y preparar adecuadamente el itinerario

A la hora de prevenir riesgos de avalancha lo mejor que podemos hacer es elegir bien el itinerario para evitar los lugares y las situaciones que pueden suponer más peligro. Antes de salir, y en función de lo que nos indique el boletín de aludes, ya podemos tener una idea de qué orientaciones deberemos de evitar en la montaña. Sin embargo, sobre el terreno podemos ir ajustando el recorrido en función de lo que vayamos viendo. Por ejemplo, si observamos que por las ondulaciones de la nieve, y por la situación de las cornisas, las placas pueden haberse formado en otras orientaciones de las que indicaba el boletín, también lo tendremos en cuenta y ajustaremos el itinerario.

Como regla general: hay que elegir recorridos que evolucionen por el lomo, no cortar placas en horizontal (atacarlas siempre en vertical), progresar por bosque denso y evitar zonas con árboles escasos, zonas convexas, trampas y palas en sotavento.

Tests para evaluar el riesgo de aludes sobre el terreno

Una de las maneras que tenemos para evaluar el riesgo que hay en un tramo concreto es realizar algún test. A continuación explicamos los más importantes. Sin embargo, queremos dejar bien claro que para aprender a realizarlos correctamente hay que hacer un curso y que, en cualquier caso, nunca son fiables al 100%.

1. Test del bastón: consiste en clavar el bastón para comprobar la dureza y el espesor de cada capa. Es un test cualitativo.

• Si la primera capa es blanda y luego encontramos una capa dura, probablemente nos encontramos con nieve reciente o de fusión. Por tanto, hay que considerar el espesor de esta capa blanda en función de la pendiente que presenta la montaña.

• Si la primera capa es dura y por debajo hay una capa débil, nos encontramos ante una posible placa, y por lo tanto estamos ante una situación inestable.

• Si la dureza aumenta a medida que vamos clavando el bastón, nos encontramos en el caso más estable. Si utilizamos la sonda, podremos comprobar el espesor total del manto nivoso y notaremos mejor las diferentes durezas de las distintas capas.

2. Test de la vertiente: consiste en situarnos en una pequeña ladera, con pendientes de entre 30-45º, similar al lugar que queremos evaluar, pero en un lugar que no esté expuesto y desde el que no podamos provocar una avalancha. Entonces haremos presión con los esquís o las raquetas para comprobar si el manto es estable a nuestro paso. Después también podemos saltar para forzar un poco la estabilidad. En caso de que se desprenda algún bloque, la situación será de gran inestabilidad.

Test de la vertiente

3. Test de la vuelta maría: yendo con esquís, consiste en observar si, cuando hacemos el giro abriendo traza, se abren grietas en el triángulo de nieve que aislamos por dos de sus tres lados. Poco después de completar la vuelta incluso podemos hacer una flexión o dar un pequeño salto para observar si hay movimiento.

4. Test de la doble traza: abriendo traza, podemos abrir una segunda uno o dos metros por encima de la primera. La nieve quedará descalzada y es posible que se deslice cuando pasemos por encima o al dar un pequeño salto.

5. Test de la columna extendida: se trata de recortar perpendicularmente a la pendiente un rectángulo de 30 cm de alto por 90 cm de largo; y con una profundidad máxima de 120 cm. Hay que aislar el bloque y quitar la nieve de los dos lados de 30 cm y del lado de 90 cm que queda en la parte inferior (de la pendiente de la montaña). Ponemos la pala sobre el rectángulo, en contacto con la nieve, en uno de los lados del bloque Hay que observar a partir de cuándo el bloque se desliza. Primero daremos 10 golpes con la mano haciendo el movimiento sólo con la muñeca, golpeando sólo con el peso de la mano. Después daremos 10 golpes moviéndolo desde el codo. Finalmente daremos los golpes moviendo todo el brazo desde el hombro, dejando caer todo el peso del brazo. En caso de que aparezca una fractura y se propague mientras recortamos el bloque o durante los dos primeros golpes, estamos ante un manto muy inestable. Si no aparece fractura o no se propaga después de dar 30 golpes, nos encontramos ante un manto muy estable. Es el test más fiable, pero en cualquier caso tampoco es fiable al 100%.

Medidas de emergencia... ¿Qué debemos de hacer si nos encontramos en una situación de alto riesgo de avalancha?

Como último recurso, en caso de no poder evitar encontrarnos en una situación de alto riesgo de avalancha (por ejemplo porque hemos acampado y ha nevado mucho durante la noche o porque tenemos que atravesar una zona peligrosa y no existe ninguna alternativa), se recomienda:

• Respetar una distancia de seguridad entre nosotros (al menos de 10m durante el ascenso).

• En caso de subir o bajar hacerlo por la línea de máxima pendiente y si es necesario y en el caso de que vayamos con esquís quitárnoslos.

• Cruzar las áreas peligrosas por la zona más alta posible y de uno en uno, mientras el grupo espera en un lugar seguro. Si vais con esquís de montaña no os desabrochéis las correas de los esquís (mejor aún si lleváis frenos en vez de correas), sacaros las correas de los palos y un tirante de la mochila, y taparos la nariz y la boca con un pañuelo.

En caso de quedar atrapados por una avalancha, recordad: PAS (Proteger – Avisar - Socorrer):

• Protegerse uno mismo para poder actuar con seguridad. Si nosotros también resultamos accidentados nadie podrá socorrer a nuestros compañeros atrapados anteriormente.

• Avisar del accidente con el móvil o una baliza.

• Socorrer a las víctimas. Recordad que aquí el tiempo es crucial. Hay que saber muy bien lo qué tenemos que hacer y por eso es muy recomendable hacer prácticas.

¿Qué es un DVA (Detector de Víctimas para Alud)? ¿Cómo se hace un autorrescate con DVA?

El DVA es un dispositivo de emergencia que lleva el excursionista y que avisa de la posición exacta donde se encuentra el excursionista bajo la nieve en caso de haber quedado sepultado por un alud mediante la emisión de una señal de radio. Este dispositivo también recibe el nombre de ARVA, que proviene del francés "Appareil de Recherche de Victimas de Avalanches”.

Las probabilidades de supervivencia en caso de ser enterrados por una avalancha se reducen muy rápidamente a medida que pasa el tiempo. Por tanto, no podemos esperar a que llegue un rescate y debemos iniciar la búsqueda inmediatamente. Todo el que sale a la montaña si hay nieve debería de llevar un equipo de autorrescate -DVA (también llamado "arva") + pala + sonda-, haber hecho un curso y practicar de vez en cuando todo el procedimiento.

A continuación hacemos un resumen esquemático de los pasos a seguir:

1. Elegir un líder: uno de nosotros (quien tenga más experiencia) liderará la búsqueda.

2. Selección de la víctima (en caso de que haya más de una): algunos DVA’s permiten seleccionar la señal de una sola víctima para evitar interferencias con el resto. La investigación de varias víctimas con un DVA que no disponga de esta posibilidad puede ser muy compleja.

3. Búsqueda primaria: se trata de encontrar la primera señal del DVA.

4. Búsqueda secundaria: una vez detectamos la primera señal hay que seguirla para aproximarnos lo máximo posible a la zona más cercana a la víctima.

5. Búsqueda fina: se trata de delimitar un área donde se detecta la máxima intensidad de señal con el DVA y, por tanto, poder saber dónde está la víctima con la máxima precisión posible.

6. Sondaje: con la sonda se pincha la nieve dentro de esta área hasta que encontramos a la víctima por tacto.

7. Paleado: se trata de cavar con la pala hasta llegar a las vías respiratorias de la víctima. Esto debería de hacerse de una manera determinada (paleado estratégico).

Algunas de las páginas web donde se puede encontrar más información sobre las avalanchas o las técnicas de búsqueda y cavado son las siguientes:

• Asociación para el Conocimiento de la Nieve y las Avalanchas: ACNA

• Instituto de Estudios Andorranos: IEA

• Centro de predicción de Lauegi del Valle de Aran: Lauegi d’Aran

Nota del autor: Espero que esta serie de artículos sobre los aludes os sirva para aumentar vuestra seguridad en la montaña así como para aumentar vuestro grado de conciencia sobre los riesgos que representan las avalanchas, y que os permita disfrutar todavía más de la montaña, sabiendo dónde os ponéis y qué riesgos estáis asumiendo. En cualquier caso, no quiero dejar de insistir en la conveniencia de hacer un curso para entender bien estos conceptos y poderlos poner en práctica.