¿Cuántos tresmiles hay en el Pirineo?

Artículo publicado el 10/12/2013 por Rutes Pirineus

Artículos Técnicos

¿Cuantos tresmiles hay en el Pirineo? Una pregunta aparentemente simple… pero sin una respuesta que sea del agrado de todo el mundo. En las últimas décadas se ha vivido un intenso debate sobre el tema: ¿Qué criterios se siguen para considerar que una montaña es un tresmil? ¿Hay un listado oficial de tresmiles? ¿Quién lo reconoce? ¿Por qué evolucionan las listas de tresmiles? ¿Son tresmiles sólo los picos principales o también los secundarios?

En este post vamos a intentar explicaros los elementos más relevantes de este apasionante debate que montañeros, bloggers, centros excursionistas, federaciones e institutos geográficos han mantenido durante estos últimos años y que tiene en la figura de Juan Buyse -un empresario belga amante de los Pirineos, afincado en Cataluña y que falleció en 2002- a uno de sus principales protagonistas. Vamos allá:

En 1990 Juan Buyse publicó el libro “Los tresmiles del Pirineo” (Ediciones Martinez Roca, Barcelona). Este libro fue el resultado de un intenso trabajo llevado a cabo por Buyse y un grupo de expertos y contiene una lista exhaustiva de tresmiles que pronto fue reconocida por la UIAA (Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo) como lista oficial de tresmiles del Pirineo.

¿En qué consistió el trabajo de Juan Buyse y su equipo? Buyse estableció unas reglas de clasificación de tresmiles. Se definieron tres criterios que deben cumplirse simultáneamente para que una montaña sea considerada un tresmil:
1. Haber sido mencionada en alguna publicación y tener un nombre.
2. Debe tener una altitud sobre el nivel del mar igual o superior a 3.000m.
3. Su prominencia debe ser igual o superior a 10m
(Para recordar qué es la prominencia de una montaña podéis leer este artículo).

El equipo de Buyse estableció estos criterios basándose en la metodología utilizada en los Alpes para los cuatromiles (altitud igual o superior a 4.000m y prominencia igual o superior a 30m) y la adaptó a los tresmiles de los Pirineos reduciendo la exigencia en prominencia y, obviamente, en altitud.

Según Buyse, los tresmiles se clasifican en dos categorías: picos principales y picos secundarios. Se consideran picos principales las cimas, es decir la cota más alta, o culminante, de una montaña. Se consideran picos secundarios los picos o protuberancias que no sean cimas, es decir, la máxima elevación de una montaña, tanto si son antecimas como si son agujas o puntas secundarias. Es importante remarcar que siempre que se cumplan los criterios de altitud y prominencia, una montaña -aunque se trate de una elevación de terreno secundaria- será considerada un tresmil. De acuerdo a estos criterios, Buyse publicó en 1990 una lista integrada por 212 cumbres, 129 principales y 83 secundarias, que están distribuidas en 11 sectores.

Antes de la publicación de la lista Buyse (1990), ya se habían publicado listados de tresmiles por parte de reputados pirineístas y geógrafos (algunos ejemplos: Chausenque - 1854, Lorenzo Almarza - 1932, UEC - 1935, Salvador Morales - 1973, Juan María Feliu - 1976, Manuel Cortés - 1977, Sabino Echeandía - 1978, Jacques Jolfre - 1980, Joan García - 1983,…). Sin embargo, estos listados eran cuestionados por qué no respondían únicamente a criterios objetivos y siempre presentaban algún elemento subjetivo. Podríamos decir que la gran aportación que hizo Buyse fue establecer una metodología para poder elaborar un catálogo que se basara en criterios objetivos y estrictamente medibles.

La lista de Buyse fue rápidamente contestada y cuestionada desde distintos ámbitos. Por un lado, en parte gracias a la incorporación de nuevas tecnologías de medición, se empezaron a detectar inexactitudes en algunas mediciones, lo que conllevó y sigue conllevando la inclusión de nuevos tresmiles o la exclusión de falsos tresmiles. Por otro lado, se cuestionaron los criterios en la definición de lo que se debe considerar un tresmil. Es el caso de Feliu Izard, un reputado pirineísta del Centre Excursionista de Lleida, que publicó una lista integrada por 161 cumbres y que defiende que “no puede considerarse un tresmil una montaña a la que se llega bajando” (La Vanguardia, 2012). Son de la misma opinión muchos otros montañeros que se resisten a considerar las elevaciones secundarias como tresmiles.

En este contexto, en 2009 un grupo de entusiastas pirineístas se agrupó bajo el nombre de Los Cazafantasmas y, asumiendo los criterios de Buyse -altitud y prominencia-, empezaron a revisar y actualizar la lista de tresmiles basándose en mediciones oficiales realizadas por los institutos cartográficos (SITAR, ICC, IGN,…) y mediciones GPS (en los casos en que no existen mediciones oficiales). Su trabajo metódico ya ha llevado a la descatalogación de montañas como el Arnales (2999,9m según recientes mediciones del SITAR) o el Besiberri del Mig (2.995,9m según recientes mediciones del ICC) y a la incorporación de otras como por ejemplo la Tuqueta de Marboré (3.095m). La última actualización publicada por Los Cazafantasmas señala un total de 214 tresmiles: 124 de principales y 90 de secundarios.

Para aquellos que queráis profundizar en este tema, a continuación os dejamos algunos links y referencias interesantes sobre el tema:
· Ascensiones a tresmiles publicadas por RUTAS PIRINEOS.
· Lista corregida de tresmiles. Agosto 2013 (Los Cazafantasmas).
· Reglas de clasificación de tresmiles de Juan Buyse (Los Cazafantasmas).
· Wikipedia: Tresmiles de los Pirineos.
· Entrevista a Patxi Termenón (miembro del grupo Los Cazafantasmas) en la web de Desnivel.com.
· Nuevas mediciones confirman 212 picos..., Artículo publicado por el periódico La Vanguardia, 2012.
· Juan Buyse, Los tresmiles del Pirineo, Ediciones Martinez Roca, Barcelona, 1990.
· Lluís Borràs, Tresmiles de los Pirineos. Guía práctica, Ediciones Desnivel, Madrid, 2004.
· Luis Alejos, Pirineos guía de los 3000m, Editorial Sua Edizioak, Bilbao, 2007.